El pueblo de Finisterre es uno de los destinos más auténticos de Galicia. Su nombre procede del “fin de la tierra” y, aún hoy, mantiene la magia de un lugar que durante siglos fue considerado el final del mundo conocido. Si estás planificando tu viaje y te preguntas qué ver en Finisterre, aquí tienes una guía práctica para disfrutarlo al máximo.
El pueblo de Finisterre combina tradición marinera y ambiente acogedor. Pasear por su puerto pesquero es una experiencia imprescindible, con barcos que llegan cada día cargados de marisco y pescado fresco. También puedes visitar la iglesia de Santa María das Areas, que guarda la famosa imagen del Santo Cristo de Finisterre.
Además del núcleo urbano, hay mucho que ver en Finisterre y alrededores. El faro de Finisterre, en el cabo, es el lugar más emblemático, con vistas espectaculares al Atlántico y puestas de sol inolvidables. Cerca encontrarás playas como Langosteira o Mar de Fóra, perfectas para relajarte.
Si viajas con familia, hay también planes adaptados: descubrir las dunas, caminar por senderos suaves y explorar las historias de navegantes perdidos son opciones ideales de qué ver en Finisterre con niños.
Si dispones de poco tiempo y buscas qué ver en Finisterre en un día, no te pierdas este recorrido:
Paseo por el puerto y el casco antiguo.
Subida al faro del cabo.
Disfrutar de la playa Langosteira.
Degustar la gastronomía local en un restaurante con vistas al mar.
Desde Finisterre es fácil explorar otros puntos de la Costa da Morte. Muy cerca están Muxía, con el santuario de la Virxe da Barca, o Corcubión, con un conjunto histórico declarado Bien de Interés Cultural. Estas rutas ofrecen paisajes agrestes, acantilados y playas vírgenes que definen la esencia gallega.